Japón
Las ostras de Toba no crecen y obligan a cancelar su fiesta de inicio de temporada
Los criadores de la bahía de Ōnoura, en la prefectura de Mie, empiezan la campaña sin ostras listas para vender por un crecimiento muy por debajo de lo normal.

La temporada de la ostra ha empezado en Toba, en la prefectura de Mie, sin producto que vender. Los criadores del distrito de Uramura, una de las zonas ostrícolas más conocidas de la región, se han encontrado con ostras japonesas mucho más pequeñas de lo habitual y con bastantes ejemplares muertos.
El 8 de octubre, el día previsto para el primer envío, los productores sacaron las cuerdas de las balsas y comprobaron que muchas conchas estaban abiertas y vacías. En la bahía de Ōnoura, la mayor zona de cultivo de ostras de Mie, hay unas 1.250 balsas y alrededor de 50 negocios dedicados a esta actividad.
En los últimos años la producción ha ido a la baja por el aumento de la temperatura del mar. La campaña anterior, sin embargo, fue casi normal, y este año había expectativas altas porque había terminado el gran meandro de la corriente de Kuroshio. Ahora los criadores devuelven las ostras pequeñas al mar en cestas con la esperanza de que crezcan cuando el agua se enfríe.
La falta de producto ha obligado a suspender la fiesta de apertura de la temporada de la ostra de Uramura, prevista para el 18 de octubre. La organización ha lamentado la decisión porque es una cita que mucha gente espera cada año.